Apologética viene del griego apología (απολογία) que quiere decir "defensa" y, por lo tanto, cuando hablamos de apologética cristiana nos estamos refiriendo a la defensa sistemática del pensamiento cristiano. Ésta abarca la reflexión de temas en varias áreas del conocimiento como, por ejemplo, la historia, la filosofía, la ciencia, la teología, entre otras. Lamentablemente, en la actualidad, la gran mayoría de las iglesias no entrena o capacita a sus miembros en el ejercicio de la reflexión crítica y esto tiene sus consencuencias: si los creyentes no saben definir en qué creen y, mucho menos, por qué creen, entónces no podrán comunicar ni compartir de manera eficaz la fe que profesan y, ante los ojos ajenos, la elección de una "religión" tendrá el mismo valor que la elección de la música que a cada quien le parezca agradable. La razón por la cuál los temas acerca de la fe no se discuten generalmente, podría deberse más a un síntoma de temor y no de respeto por la pluralidad religiosa. La frase "que cada quien crea lo que quiera creer" hace, indudablemente, alusión a la irracionalidad de la creencia y no tanto al derecho y la capacidad de cada ser humano de elegir, como resultado del uso de la razón y el análisis, aquella que considera objetivamente mejor respaldada. Ya lo augureaba el teólogo suizo, Francis Schaeffer, en su interesantísimo libro Huyendo de la razón: el momento en el cual la creencia se consideró como algo irracional, se dio licencia para que cualquier cosa pudiera ocupar su lugar (por más absurda o destructiva que pudiera ser ésta) y, de este modo, el "respeto" y la tolerancia (o la ingenua igualdad de todas las religiones) hacia la fe del otro en realidad debería traducirse como el respeto hacia un epitafio: "Aquí yace la fe de los hombres de antaño". Y si la fe, como algunos han pregonado, ante la razón, está muerta, pues para qué meterla en el diálogo de los vivos. Y la pregunta es: ¿habrá cádaver dentro de esta tumba?

15:09
Anaximandro
Posted in: